El Son del Mariachi: Música Bravía Mexicana

Autor:
Luis Ernesto de la Garza Carballo
El Son del Mariachi: la Música Bravía Mexicana

Es la madrugada del día de tu cumpleaños y justo a la hora en la que debes levantarte, tu despertador comienza a competir con unas clásicas “Mañanitas”, canción que está especialmente dedicada a ti, pero no proviene de tu reloj, ni siquiera del interior de tu casa. Es una serenata, tradicional ofrenda de algún ser querido que te lleva al pie de tu ventana, y que es cantada y tocada en vivo por un conjunto musical muy especial: el mariachi.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaEl mariachi es una tradicional banda musical mexicana compuesta de trompetas, violines, guitarras, guitarrones (una adaptación mexicana del bajo), vihuelas (adaptación mexicana del laúd) y hasta pueden incluir arpa. La especial música generada por este tipo de orquesta suele adornar ceremonias religiosas como bautizos y bodas, así como fiestas patrióticas y hasta funerales, pues es parte de la irreverente veneración que los mexicanos tienen a la muerte, por lo que para muchos, es una ilusión que ciertos temas musicales favoritos sean interpretados durante su funeral por un mariachi. En México no es causa de ofensa ni extrañeza la pregunta: ¿Qué canción te gustaría que se tocara en tu funeral?

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaEl espíritu festivo de los mexicanos ha arraigado a este tipo de agrupación musical como un elemento clásico de la cultura nacional; y como el espíritu de los mexicanos, la música de los mariachis es versátil, hospitalaria y adaptable a los gustos de su audiencia, desde la música ranchera, hasta adaptaciones de valses europeos clásicos o incluso temas modernos instrumentados con este estilo. Sin embargo, la música que verdaderamente nace con el mariachi es la que llamamos “Son”, que es una mezcla de ritmos mestizos, españoles y autóctonos. Entre los mejores ejemplos están el Son jarocho, como “La Bamba”, el Son huasteco, como “La malagueña”, o el famosísimo "Son de la Negra" jalisciense. Otro tipo de música que nace con el mariachi es el “Jarabe”, que es una mezcla de piezas bailables incluyendo sones, jotas, danzas y polkas. El clásico ejemplo es el “Jarabe Tapatío”.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaNo se puede pensar en un mariachi sin visualizar el tradicional traje de charro, que consiste en una chaquetilla de lana con su coordinado pantalón entallado, abierto en el tobillo para dar espacio a los botines y con los intrincados diseños en piel, en bordado o en estoperoles metálicos adornando las orillas y costados del traje, así como el clásico sombrero de ala ancha. Cabe mencionar que, aunque comúnmente se consideran lo mismo, un mariachi no es necesariamente un charro, ni viceversa. Uno es un músico y otro es una especie de jinete acróbata (dicho someramente). Se dice que fue el maestro Manuel Lerdo de Tejada quien adornó por primera vez al mariachi con el traje de la tradición charra en las fiestas típicas que organizaba como dirigente del cuerpo de policía de la Ciudad de México, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaAlgunos historiadores consideran que la palabra mariachi deriva de la palabra "mariage" del idioma francés, que significa matrimonio. Según esa teoría, la palabra se originó porque los soldados franceses de la intervención acostumbraban celebrar sus bodas con música de este tipo de bandas, pero en realidad el nombre data desde mucho antes. Otras teorías argumentan que la palabra viene del nombre que se le da a la madera de guásima, árbol con el que se solían hacer varios instrumentos de cuerda, por su flexibilidad, pero si a dicha madera se le llama así, es por su relación con los músicos, y no al revés; pero el verdadero origen de la palabra es un mestizaje de la lengua náhuatl, el español y el latín, y es un vocablo endémico de Cocula, Jalisco que significa algo como “canto y alegría” o “banda de trovadores”; en pocas palabras, significa exactamente desde origen lo que hoy en día conocemos como mariachis.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaEs en Cocula, Jalisco donde podemos considerar que nacieron oficialmente los mariachis, pues es ahí donde, en los albores del siglo XIX, adoptaron su nombre y se definieron su identidad, sus instrumentos y su estilo musical. De ahí se expandieron por Jalisco y luego a otros estados como Michoacán, Nayarit, Colima, Chihuahua y hasta Veracruz. Fue hasta 1905 cuando, el entonces presidente Porfirio Díaz los llevó a la ciudad de México desde Cocula para su cumpleaños. Para entonces la tradición del mariachi ya se veía en todos los estados de la República. Pero fue con las caravanas musicales durante la campaña presidencial de Lázaro Cárdenas, cuando lograron su aceptación entre las altas esferas de la sociedad mexicana que hasta entonces no les habían tenido mucha consideración.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaCantantes como Tito Guízar y Lucha Reyes forjaron un mariachi más académico y comercial desde mediados de los años 30. Posteriormente, gracias al cine clásico mexicano, los mariachis lograron forjar su mito como parte de la cultura mexicana con solistas como Jorge Negrete, Pedro Infante, Lola Beltrán, Pedro Vargas y hasta Agustín Lara. En 1944 la imagen del mariachi ya era identificada internacionalmente como se observa en la película de Walt Disney “Los Tres Caballeros”, donde el personaje Pancho Pistolas es un gallo mexicano que gusta de la música de mariachi. En la actualidad, las orquestaciones de mariachi se combinan incluso con grandes sinfónicas como lo hacen con Luis Miguel o Alejandro Fernández, quienes siguen llevando la influencia musical de estas agrupaciones por el mundo.

El Son del Mariachi: la Música Bravía MexicanaLa música de mariachi es calificada como bravía por relucir en su controlada estridencia el espíritu osado y festivo de la identidad mexicana, que también se disfruta combinado con un banquete típico mexicano, un buen tequila y un divertido bailable, o como parte de una festiva tertulia entre amigos o familiares, siempre como sello de convivencia al más puro estilo mexicano. Todo esto en conjunto permite que hoy, como ayer y siempre, se vista México de orgullo y de satisfacción al tocar el son de un mariachi, extendiendo y fortaleciendo los lazos de amistad que existen con los pueblos de todo el mundo, a través de la música popular mexicana.



Escrito por Luis Ernesto de la Garza