San Sebastián: Donde el tiempo no transcurre

Autor:
Juan Pablo Pinzón
Plaza central de San Sebastián

San Sebastián es un pequeño poblado de Jalisco, muy cerca del famoso destino turístico de Puerto Vallarta. Para quienes desean ir más allá de los grandes hoteles, alejarse un poco de lo ordinario y vivir una experiencia sin par durante sus vacaciones en Puerto Vallarta, el poblado de San Sebastián es una mágica opción.

Ubicado a 50 kilómetros aproximadamente de Puerto Vallarta, San Sebastián es un pequeño poblado en las montañas, escondido entre pinos y robles, que guarda sigilosamente una tradición centenaria palpable en los colores, sabores y aromas de su gastronomía; en la sencillez de su arquitectura y en la hospitalidad de su gente hacia los visitantes.

Las calles empedradas de San SebastiánEl poblado nació a finales del siglo XVI y principios del XVII, a causa de los miles de viajeros que deseaban acumular las riquezas metálicas descubiertas en las minas de la región. El esplendor de San Sebastián llegó a tal punto, que fue considerado uno de los principales centros mineros del país durante la Colonia. Hoy, después de casi quinientos años de su fundación y dos siglos de finalizado el auge minero, mientras los pobladores se niegan a dejar que San Sebastián perezca, decenas de turistas visitan cada día este mágico rincón.

El camino a San SebastiánEl trayecto a San Sebastián desde Puerto Vallarta es un verdadero espectáculo visual, formado por un paisaje natural de inusitados matices y formas. Al llegar al pueblo Usted descubrirá casas con techos de tejas rojas y calles empedradas, donde parece que el tiempo se ha detenido. Iniciar un recorrido por las calles del pueblo, que aún hoy conservan el trazado original de hace cientos de años, equivale a entrar a un enorme museo al aire libre, donde la arquitectura es la principal obra de arte y donde los límites entre el presente y el pasado parecen extinguirse.

La Iglesia No deje de visitar la iglesia de la localidad, una construcción del siglo XVII, conocida no sólo por su belleza arquitectónica sino también por el arte sacro que en ella se encuentra; o la Hacienda Jalisco, un hotel con habitaciones acogedoras que además cuenta con una exposición de interesantes vestigios con más de cien años de antigüedad. Quienes después de pasar un día en el pueblo se enamoren del atardecer, seguramente desearán pasar la noche en San Sebastián, siendo una excelente oportunidad para descubrir la amabilidad que caracteriza a la gente de la localidad.

Además de los atractivos culturales y turísticos, en el poblado existen diversos restaurantes con sabores auténticamente nacionales, desde los tradicionales antojitos, tamales, pozole y birria, hasta sofisticados platillos elaborados con ingredientes exóticos o los postres de frutas naturales.

Si Usted viaja a San Sebastián en el mes de enero, descubrirá un ambiente animado y especial, debido a las celebraciones anuales del lugar: una fiesta en la que el escenario es todo el pueblo y donde pueden encontrarse eventos tradicionales como peleas de gallos, charreadas y bailes.

Ya sea que elija llegar a San Sebastián por carretera, o como se ha popularizado en Puerto Vallarta, por avioneta, le aseguramos que se sorprenderá de la riqueza cultural que encontrará en este lugar. No pierda la oportunidad de visitar un poblado que, habiendo perdido su abundancia mineral, ha obtenido en cambio otras fortunas más valiosas, naturales y culturales; un lugar donde la riqueza no desapareció, sino que dejó de estar en las minas y empezó a estar en la hospitalidad de la gente, en su trato, en su rostro, en sus sonrisas.

Donde el tiempo no transcurre